Hay tanto para hablar sobre esta “problemática” que está invadiendo el entorno laboral y hay quienes comenzamos a departir lo difícil que son estas personas, y cómo complican todo a la hora de trabajar con ellos: “Los Millennials”,  incluso decimos con orgullo que leímos todos los estudios sobre Millennials que han hecho grandes universidades y donde exponen datos y argumentos sustentados  estadísticamente, que en mi caso me daban la razón: son complicados y es muy duro trabajar con ellos, pues no se adaptan a las condiciones laborales y expectativas en el rol donde se les ubicaba.

Mi conclusión es que son una generación difícil de complacer y en entornos laborales es muy complicado trabajar con ellos, a mí, personalmente me han hecho complicada la vida desde RRHH, porque me cuesta encontrar la forma en que sean “productivos” ya que su permanencia en las organizaciones “afecta mi índice de rotación” razón por la cual he entrado en un proceso cognitivo que me permita entender este nuevo entorno laboral, entender un poco más a este selecto grupo de personas: Los famosos Millennials. 

Dentro de este proceso cognitivo, hay algo que me ha empezado a llamar la atención: una de las causas del problema con los Millennials resulta ser - y voy a generalizar mucho este concepto - los “factores de crianza”, como siempre le he dicho a mis papás cuando algo me sale mal -en forma sarcástica por supuesto-: “ustedes tienen la culpa de todo lo que me pasa por haberme criado como lo hicieron”, ellos se ríen, pero en el fondo quieren ahorcarme, aunque debo decir que la última vez que lo insinué, mi mamá sí me reprochó ese comentario. Bien por ella, creo firmemente que uno debe decir lo que realmente siente y piensa, así el otro se moleste,  porque su reproche hizo que yo me sintiera mal por mi comentario, y me dio la oportunidad de entender qué le molestaba a ella y cómo podría yo dejar de sentirme mal por lo que dije, y aquí no hablo de pedir perdón ni nada por el estilo, es otro proceso cognitivo para otro blog, aquí hablo de qué hacer para no hacer esos comentarios hacia mis padres, pues si yo no era Millennial, ¿Qué tenía que ver mi comportamiento con los factores de crianza de mis padres? así que investigué más, sobre las diferentes generaciones ¿Habrían sido igual de problemáticas que los Millenials? porque, no sé si es solo mi percepción pero cuando me escucho a mí misma y a otros hablar sobre el tema, siento como si los Millennials estuvieran haciendo algo mal, - porque las generaciones anteriores sí que lo hicieron muy bien -  #sarcasmo… y de ahí me surgieron más interrogantes, ¿Catalogar o clasificar realmente es bueno para una sociedad? por lo que validé algunos datos con una persona muy cercana - en la que confío infinitamente - y sabe mucho: “la psicología social mostró hace años que es necesario catalogar”. Yo personalmente estoy de acuerdo con esa necesidad social, es importante tener un proceso cognitivo que me permita entender la sociedad a la cual pertenezco y me permita ubicarme en ella, yo personalmente creo que es una buena manera de conocerme y entender quién soy yo con respecto al entorno, pero ¿Qué pasa cuando se sale de las características de lo ya catalogado?  (y automáticamente me viene  a la mente la película: Divergente), el problema no radica esencialmente en el proceso cognitivo de ubicarme en alguna parte, sino en este caso específico de tener solamente 1 opción: Ser Generación X (dada por la fecha de nacimiento y por el impacto social que se vivió en  esa generación) cuando existen otras 6 generaciones.  Mi punto aquí se refiere a que estamos catalogando mal, el proceso cognitivo como proceso está bien, pero se jodió en el resultado por las variables que analizamos. 

Es aquí donde sugiero que el tema de las generaciones no debería ser un punto de  inflexión sino de reflexión, los que nacimos en la generación X  no necesariamente hemos dejado atrás lo que vivía la Generación Silenciosa, aún seguimos callando lo que pensamos y sentimos, también somos una generación que busca que le respeten sus derechos civiles, también somos una generación que quiere ganar dinero para disfrutar la vida sin ataduras porque nos cansamos de sobrevivir, unos con mayor necesidad en unas cosa que otras. 

En fin, mi punto es que formamos parte de una sociedad y nos ubicamos dentro de ella - ¿o nos ubican?-, donde las necesidades de cada generación se juntan y se van mezclando y/o combinando porque no se han podido resolver, y en este punto no creo que se trate de un tema de “patrones de crianza” es más profundo, y aquí es donde digo (a criterio personal): no me trago que los Millennials sean esa generación que bla, bla, bla, bla… y es por los patrones de crianza que bla, bla, bla, lo que yo creo es que esta categorización de generaciones no me dice nada importante, tiene datos y hechos pero no sirve para categorizarme sobre quien soy.

La reflexión que hago sobre eso es que como sociedad  tenemos una necesidad y tiene que ver con el tema de ¿Quién soy? ¿A dónde voy? ¿Cuál es mi lugar en este mundo? y hay un grupo de gente que reacciona ante esto y no necesariamente son los Millennials, es la gente de ahora, la que vive hoy, aquí y ahora: somos un  reflejo de la sociedad que pide a gritos encontrarse a sí misma, seguimos siendo una sociedad que no ha podido decir lo que realmente piensa y siente, usamos la tecnología para expresarnos, pero con filtros, buscamos trabajar en un sitio donde impactemos, donde seamos útiles, donde demostremos que podemos hacer el bien… pero no sabemos qué bien, o cómo hacerlo y de ahí los filtros, nos relacionamos con los demás por medio de las redes sociales, por lo que creo que se trata de un tema de autoestima que aún no hemos podido resolver.

Con esta introspección, creo que desde RRHH no debería importar cumplir con un índice de rotación, o un índice de productividad, tampoco se trata de analizar esos datos en un lapso de tiempo, entendiendo las variables que han podido impactar ese “indicador” va más allá de catalogar una persona por el simple hecho de ajustarse a una cultura organizacional o no, de cumplir con los indicadores o no; La estrategia de RRHH debería basarse en que cada persona sea la mejor versión de sí mismos, en últimas lo que los Millennials nos están pidiendo a las generaciones más viejas, es que los ayudemos a encontrarse a sí mismos, que les ayudemos a relacionarse con otros de forma auténtica, sin filtros, sin terceros, desde la paciencia, porque es importante que ellos perciban “el impacto y la realización que se obtiene trabajando duro por mucho tiempo, algo que no se puede hacer en un mes o hasta en un año” tal como lo dice Simon Sinek.

En conclusión, mi posición personal es que les demos el beneficio de la duda a “estos Millennials” escuchémoslos, entendámoslos, salgamos de nuestra zona de confort cognitiva, más allá de enseñarles y que se dejen guiar, es hacer una buena mezcla de experiencia, intenciones y resultados, todos juntos en el mismo barco, dejémoslos ser y ayudémosles en su hacer.