Cuando inicie mi vida laboral siempre había soñado con estar en un escritorio contestando llamadas y atendiendo a mi jefe, UNA SECRETARIA, pero nada de lo que uno imagina y piensa es como lo pintan.

Mi primer trabajo fue como tele-operadora vendiendo productos por teléfono, por falta de experiencia fue en lo único que me recibieron, ya que no se puede aspirar a más si no tienes por lo menos “2 semestres de carrera universitaria en la San Marino”, o eso era lo que yo pensaba en aquel tiempo, mi convicción sobre querer ser una secretaria seguía intacta y pensaba que eso era lo mejor que podía aspirar y que sería el súper trabajo, (sin discriminarlo claro está) pero no, mi realidad iba a ser otra y mi pasión no estaba en ese sueño.

Cuando trabajaba de tele-operadora, inicié estudiando un técnico en asistencia Administrativa y secretariado ejecutivo (persiguiendo mi sueño), en el lugar donde trabajaba siempre estuve pendiente de cómo escalar y poder trabajar en el área administrativa, y así fue como inicié trabajando en mi sueño, logré obtener un puesto como asistente administrativa, estando allí empecé a entender en realidad lo que es ser una secretaria, y definitivamente no era lo que yo esperaba, no se tenía contacto con nadie, solo era como una hormiguita donde todo lo que tenía que hacer era exclusivamente lo que me pedían, porque para eso estaba, para realizar las acciones operativas que mis jefes me ordenaban y nada más, pero en aquel momento sentía que mi labor en realidad no impactaba lo que quería en mi vida, que todo eso no me apasionaba como yo esperaba.

Pero las cosas pasan cuando menos lo esperas, se tomó la decisión en mi empresa de que yo era la persona más idónea para apoyar los procesos comerciales manejando otra área de trabajo en la cual se desarrollaban las ventas y todo su sistema de gestión, apoyando al gerente comercial con sus clientes y sus requerimientos. Cuando empecé a conocer este nuevo mundo, donde no solo tenía contacto con mi jefe si no también con la parte más importante de la compañía que son los clientes, comencé a entender que era lo que quería porque debía capacitarme más, conocer el negocio y como un grupo comercial de una compañía era muy importante, ya que nosotros somos los que trabajamos en pro al progreso de la misma, a entender como impactamos y cuan necesario es nuestro trabajo ya que somos la columna vertebral de una empresa, de cómo debemos cuidar nuestros clientes, nuestros proveedores, como no solo trabajar en pro de tu bienestar sino también en el bienestar de otros porque si tu crecías tu empresa también, y por ende tus clientes, tus proveedores y todos lo que están detrás de una venta o de una compra.

Encontré que se puede aportar mucho con tu dedicación y entusiasmo, de esta forma pude ingresar a una nueva compañía mucho más grande de igual forma apoyando el departamento comercial en el mismo sector tecnológico, donde conocí personas excepcionales de las cuales aprendí mucho, personas de las cuales debemos rodearnos ya que aportan a tu vida conocimientos y son símbolo de ejemplo, allí aprendí mucho y no solo sobre el negocio, sobre el sector, también a que se puede aspirar a más, a que debes luchar por lo que te apasiona, que lo que quieres se puede y no solo pensando en uno mismo si no también en las demás personas que hacen parte esencial de la venta que son todos los integrantes de una compañía.

Ahora veo y recuerdo el camino que he tomado y no importa si estás empezando tu vida laboral o si no tienes ni idea que quieres estudiar, para saber que queremos y a donde debemos llegar, mi consejo es: hay que experimentar, arriesgarse o equivocarse, eso no importa! Lo importante es que encuentres tu pasión y que seas feliz con lo que haces, ¡así como yo lo soy hoy!