Cuando me gradué del colegio tenía claro lo que quería estudiar, mi meta era convertirme en un ingeniero de sistemas y desempeñarme en el área de la seguridad informática, eso es lo que soñé y estaba absolutamente convencido de eso. Al ingresar a la educación superior y comenzar mis estudios en la Universidad Distrital logré conocer un mundo y una perspectiva de mi carrera que jamás hubiese imaginado y fue tan grande el cambio que le agradezco profundamente a la vida haber entrado a estudiar allí. Para empezar, lo que conocemos cómo la carrera de ingeniería de sistemas, es un error garrafal, porque debería ser una ciencia y no una ingeniería, como en el resto del mundo.

De igual forma, por azares de la vida, conocí el paradigma de la complejidad el cual me llevo a ver una dimensión social de mi carrera, pude observar como por medio de la teoría general de sistemas, modelos matemáticos y un pensamiento sistémico podemos dinamizar poblaciones en condiciones de vulnerabilidad.

En este punto replanteé mi elección, ¿Había escogido lo correcto? Sí, o bueno, en parte, no es lo único que quiero estudiar, pero sí es un punto de partida para lo que quiero lograr. Pero retomemos mi inspiración principal, la seguridad informática, aún sigue siendo una de mis mayores motivaciones y a pesar de que este campo no se ha ejercido con gran impacto en nuestro país, es algo que me apasiona y quiero seguir, sumado a la dimensión social que aprendí también me interesa muchísimo el activismo digital por la defensa de los derechos digitales de los ciudadanos y una internet libre. De este modo entendí que a pesar de que mi carrera no es todo lo que me satisface, sí es parte fundamental de lo que quiero ser, pues mi verdadera pasión es aprender y construir un conocimiento de manera colectiva.

Personalmente pienso que como futuro ingeniero no quiero quedarme en la ingeniería, quiero innovar, crear, ayudar, transformar este mundo, hacer de mi vida una revolución y para ello debe irse más allá de un conocimiento enclaustrado en las aulas de la universidad, es allí en el diario vivir y en esas experiencias como las que me llevaron a conocer nuevas perspectivas de la carrera que un día escogí, la base fundamental de la creatividad. Y sí cómo personas y en cada equipo de trabajo al que pertenezcamos logramos entender ello, vamos siempre a marcar una pauta que nos diferencie de los demás. 

 

Johan David Mora

Estudiante Ingeniería de Sistemas Universidad Nacional.